Del garabato al dibujo.

Una mirada diacrónica del dibujo infantil.

Autor: Silvina Cohen Imach

Las primeras psicoanalistas de niños, como Sophie Morgestern (1948), Anna Freud (1979) y Melanie Klein (1964), descubrieron en el ámbito terapéutico, que los niños evidenciaban la necesidad y la posibilidad de manifestarse a través de sus dibujos, como el adulto lo hace por medio de la palabra. Descubren además, que los dibujos utilizan, al igual que los sueños, un lenguaje simbólico que se expresa en imágenes plásticas.

 

Algunas funciones del dibujo en la infancia (4):

  1. Domina el movimiento: actividad motora espontánea, que gradualmente se vuelve más coordinada y compleja, contribuye a la formación de la personalidad. Dominar el movimiento supone un nivel de maduración psicomotriz, intelectual y afectiva. En el garabato y el dibujo, el niño desarrolla aspectos fundamentales para su evolución.
  1. Permite la comunicación interpersonal: forma de comunicación interpersonal (tanto consiente como inconsciente) y constituye un lenguaje “latente”, “silencioso”, no verbal.
  1. Expresa el mundo interno del sujeto: medio para expresar fantasías y la creatividad. El dibujo es un complejo proceso a través del cual el niño reúne elementos diversos de su experiencia en una unidad distinta y con un nuevo significado.
  1. Tiene una función de elaboración de conflictos: le permitirá al niño expresar su realidad de una manera concreta pero, mediatizada, deformada, cumpliendo con una función de descarga, de sublimación, elaboración de distintas situaciones, sentimientos o temores del sujeto.

 

                                                                                                               

  Etapas de Lowenfeld (1972)

Período agráfico: Se trata del periodo que va desde el nacimiento hasta los 18 meses o 2 años, y se caracteriza por la ausencia de la actividad gráfica

 

Edad Etapa Subestadio Características
 

 

 

 

2-4 años

 

 

 

 

Del garabato

Garabato desordenado

(18 meses)

Primera expresión gráfica de lo que luego tomará forma y contenido. El movimiento es impulsivo, rápido y sin control.
Garabato ordenado

(20 meses a 3 tres años)

El garabato se hace circular.

Tiene un mayor control de la muñeca y del movimiento de pinza. Combina los círculos con líneas para crear nuevas formas.

Garabato con nombre

(3 a 4 años)

El niño mira lo que dibuja y trata de controlar el movimiento de la mano. Tiene un mayor interés y atención; respeta los límites de la hoja; Da nombre al dibujo que realiza, pero sólo después que lo dibuja. Puede aparecer el “renacuajo” o “monigote”.
 

 

 

4-6 años

 

 

 

Pre-esquemático

 

 

 

Aparece la intencionalidad y el sentido de representación, comienza a elaborar preesquemas, y la figura humana es el primero. Algunos niños no dibujan aún brazos ni manos, y a la cabeza sólo le pone ojos; otros dibujan brazos, manos, boca y nariz, y hasta dedos. El niño distribuye el espacio de manera anárquica. El tamaño de las personas y objetos graficados está en función de la significación subjetiva, y aparecen como flotando, sin base de sustentación.
 

6-9 años

 

Esquemático

El gráfico del niño tiene un sentido en forma y color.

Dibuja un esquema muy claro.

La figura humana progresa discriminando cabeza, tronco y extremidades.

9-12 años Realismo gráfico La representación esquemática y las líneas geométricas no bastan para permitir al niño su expresión; enriquece su gráfico y lo adapta a la realidad.
12-13 años  

Pseudonaturalismo

Interesa ahora el producto gráfico final. Puede dibujar la perspectiva y figuras tridimensionales. El grafismo del cuerpo humano adquiere un mayor significado, aumentando las características sexuales en el dibujo.
13-16 años Crisis de la adolescencia Enfriamiento del comportamiento gráfico.

 

Entre las técnicas gráficas que evalúan aspectos relacionados con la evaluación del nivel intelectual por lo general se aplica el Dibujo de la Figura Humana de Goodenough (1926), mientras que para el diagnóstico de la maduración visomotriz se utiliza el Test de Bender-Koppitz (Bender, 1964; Koppitz, 1974).