Demencia

Etimológicamente el término demencia significa: ausencia de pensamiento.

En la actualidad la demencia se considera como un síndrome de carácter orgánico y etiología múltiple; conlleva un deterioro global de las facultades intelectivas y de la personalidad con conciencia (alerta) preservada. (Bermejo & Del ser, 1993)

De acuerdo a su carácter orgánico, existe una afección difusa o multifocal de los hemisferios cerebrales; excepcionalmente, lesiones focales (talámicas, temporales o frontales) pueden ocasionar un cuadro clínico de demencia. (Bermejo & Del ser, 1993)

Para determinar una demencia deben estar afectadas al menos tres esferas de la actividad mental: memoria, lenguaje, habilidades visoespaciales, emoción, personalidad  y facultades cognitivas. (Bermejo & Del ser, 1993)

El inicio de la demencia suele caracterizarse por la aparición de problemas de memoria. Tanto el paciente como sus familiares observan que la persona se ha vuelto más “olvidadiza”. Junto con estas primeras señales suelen aparecer otros síntomas como: desorientación temporal y espacial (sobre todo en lugares familiares o frecuentes), dificultades para hallar palabras, incapacidad para buscar diferentes alternativas o las posibilidades de solucionar problemas. (Arango, Fernández & Ardilla, 2003)

En etapas avanzadas de la enfermedad, los rasgos clínicos de las demencias son más evidentes y determinar la demencia puede resultar más fácil que en los primeros momentos, en los cuales pueden surgir dudas con otras patologías y es necesario el diagnóstico diferencial. (Arango, Fernández & Ardilla, 2003)

De acuerdo con Arango, Fernández & Ardilla, (2003), para la valoración neuropsicológica de las personas con posible demencia debe realizarla un profesional especializado. Para esto hay que tener en cuenta los siguientes factores:

  • Relacionados con el individuo
  • Relacionados con las medidas psicológicas

Funciones de la evaluación neuropsicológicas de las demencias por Arango, Fernández & Ardilla, (2003):

  1. Favorecer el diagnóstico temprano del deterioro cognitivo, presencia de la demanda.
  2. Colaborar con el diagnóstico diferencial de otras entidades con las cuales puede confundirse la demencia como:
  3. El deterioro cognitivo asociado al envejecimiento
  4. Los déficit cognitivos focales
  5. La depresión, el delirium, etc.
  6. Delimitar los perfiles neuropsicológicos característicos de los diferentes tipos de demencia y de las diferentes entidades neurodegenerativas.
  7. Señalar las capacidades cognitivas afectadas y preservadas, y establecer la línea base para analizar la evolución y el pronóstico de la enfermedad.
  8. En relación con el punto anterior, permite diseñar intervenciones terapéuticas que se basen en los puntos fuertes del paciente para tratar los puntos más débiles y susceptibles de rehabilitación, estimulación neuropsicológica, o ambas.
  9. En relación con el punto anterior, permite diseñar intervenciones terapéuticas que se basen en los puntos fuertes del paciente para tratar los puntos más débiles y susceptibles de rehabilitación, estimulación neuropsicológica, o ambas.
  10. Evaluar la eficacia terapéutica de los diferentes tratamientos neurofarmacológicas y neuroquirurgicos.
  11. Valoración médico-legal del nivel de deterioro cognitivo (conducir, manejar dinero, asuntos financieros y legales, etc.)
  12. Investigar el campo de las neurociencias y en los estudios que correlacionan datos estructurales, funcionales, cognitivos y conductuales.

La demencia como un problema social

De acuerdo con Feria, (2005),  la demencia surge a finales de los años 70 como un problema social, debido a los cambios familiares que ocasiona. Estudios realizados muestran una preocupación debido a que en la actualidad la familia parece estar menor dispuesta a apoyarse entre sí, en comparación a 15 o 20 años atrás, esto se puede deber a:

  • El aumento de ancianos que viven solos, por soltería, separación, divorcio o muerte del cónyuge.
  • Entre padres e hijos ha disminuido la convivencia, debido a distancias geográficas o independencias respectivas.
  • El ingreso de la mujer a las fuerzas de trabajo, en empleos de tiempo completo.
  • Hay disminución en el tamaño de las viviendas unifamiliares.

Referencias

Arango, J., Fernández, S. & Ardila, A. (2003). Las demencias: aspectos clínicos, neuropsicológicos y tratamiento. [En línea]. España: Manual Moderno.

Bermejo, F. & Del ser, T. (1993). Demencia, conceptos actuales. [En línea]. Madrid: Diaz de Santos

Feria, M. (2005). Alzheimer: una experiencia humana. [En línea]. México: Pax México.

Sarason, I. & Sarason, B. (2006). Psicopatología: psicología anormal: el problema de la conducta inadaptada (11º Ed.). México: Pearson Educación.