Etapa genital

 

  1. Edad: 12-18 años.

 

Con la capacidad biológica de procreación debido a que su desarrollo hormonal y anatómico permite la producción de espermatozoides y óvulos viables, la sexualidad ya no es dominada por su anterior propósito infantil de la obtención de placer con la exclusión de todo lo demás. El objetivo sexual adulto es la descarga de productos sexuales; además su meta esencialmente reproductiva, este objetivo sexual adulto también produce placer al individuo.

Al igual que en la etapa fálica, son los órganos sexuales las zonas erógenas fundamentales. Pero, en la primera, la sexualidad es primitiva y rudimentaria, centrada sobre todo en el individuo mismo, en tanto que en la etapa genital, la sexualidad alcanza madurez y se hace heterosexual. De hecho, el término “genitalidad” tiene un significado muy particular en Freud. En sentido restringido, comprende la potencialidad sexual y el orgasmo, pero en un sentido más amplio, es la masculinidad y la feminidad plenamente desarrollada, es decir, lo que se designa como madurez personal.

Los prolongados periodos del desarrollo que producen el estatus sexual adulto tenían como meta final el establecimiento de primacía genital. La excitación genital y la producción de tensión sexual son el primer paso hacia la meta de preservación de la especie, de la procreación.

Ahora son posibles para el adulto tres fuentes de excitación sexual, entre las cuales se encuentran:

  1. Los recuerdos e impulsos de los periodos pregenitales.
  2. La manipulación y estimulación directa de los genitales y las zonas erógenas.
  3. La estimulación producida por las descargas hormonales desde el interior del cuerpo.

Este momento dependerá en gran medida de la manera y calidad con que se resolvieron los conflictos sexuales de las etapas anteriores, determinará la calidad de su interacción sexual en la vida adulta, en su vida laboral y profesional.

Al final de esta etapa se espera que sea un  adulto sano y logre “amor y trabajo”, a través de la satisfacción sexual directa y la sublimación indirecta de los impulsos sexuales.

Constituye el último período significativo de desarrollo de la personalidad, Freud supone que en esta etapa el ser humano ya adquirió una identidad sexual.

 

  1. Características psicológicas, fisiológicas y psicodinámicas.

Psicológicas: El centro de atención recae en los genitales. Si el individuo progresó con éxito las fases anteriores, será capaz de entablar relaciones heterosexuales satisfactorias. Sin embargo, si el individuo permanece obsesionado con las fases anteriores, sobre todo la etapa fálica, tendrá problemas para establecer relaciones saludables. Quienes alcanzan la etapa genital se convierten en individuos adaptados y equilibrados. Entran en conflicto con categorías mentales más adultas y  más infantiles a la vez.

Algunos rasgos propios de esta etapa genital podrían ser: la capacidad de socialización e integración, progresiva satisfacción de sí mismo tendencia a ir resolviendo los conflictos contradictorios de su personalidad, capacidad y confianza en lo que hace.

Fisiológicas: Se empezaran a producir los primeros cambios fisiológicos propios de la pubertad (maduración órganos sexuales). El placer se encuentra centrado en el área genital.

Psicodinámicas: Orienta su deseo sexual fuera de la familia (amor), hacia personas del sexo opuesto y convierte la relación genital reproductora en el objetivo del instinto sexual. Empiezan a “probarse” en su capacidad de amar y trabajar para que esto pueda desarrollarse eficazmente.

  • ¿Cómo se manifiestan las conductas directas en esta etapa?

El ahora adolescente tenderá a buscar al nuevo objeto sexual según las características del ser amado en la fase fálica. Para ello, el individuo empleará nuevamente una corriente sensual para aproximarse al nuevo objeto, como lo hizo en un principio. El adolescente aumenta su vigor y energía sexual y se concentran en miembros del sexo opuesto.

Para Freud la gran tarea individual en esta etapa  es “liberarse de los padres”. En el niño esto significa abandonar sus nexos con la madre y buscar, por cuenta propia, algún sustituto femenino. En realidad la búsqueda de ambos sexos es por independencia y ello supone serios y dolorosos problemas emocionales.

En su precipitación por la búsqueda de la liberación los muchachos terminan construyendo estereotipos de sí mismos, de sus ideales y valores, que llenan su incesante búsqueda de identidad.  Ha rebelión contra la autoridad.

Algunos rasgos propios de esta etapa genital podrían ser: la capacidad de socialización e integración, progresiva satisfacción de sí mismo tendencia a ir resolviendo los conflictos contradictorios de su personalidad, capacidad y confianza en lo que hace.

 

  1. Patologías y sus causas, en la etapa genital.

En la etapa genital los impulsos sexuales aparecen con fuerza. Los miedos y fantasías edípicas vuelven a aparecer y por lo que resulta importante para el desarrollo poder librarse de nuevo de ellos. Esta liberación se lleva a cabo mediante una separación de los padres y ruptura de dependencia familiar. El niño (ahora adolescente) ha de superar su amor sexual hacia la madre buscando el mismo en una mujer diferente, u objeto sexual alejado de ella y debe superar también la rivalidad con el padre afirmando su independencia.

Una vez más, el centro de atención recae en los genitales. Si el individuo progresó con éxito las fases anteriores, será capaz de entablar relaciones heterosexuales satisfactorias según Freud. Sin embargo. Si el individuo permanece obsesionado en las fases anteriores, sobre todo la etapa fálica, tendrá problemas para establecer relaciones saludables. Freud sostuvo que quieres alcanzan la etapa genital adecuadamente se convierten en individuos adaptados y equilibrados.

El adolescente en la etapa genital entra en un momento en el que busca la autoexploración a través de la masturbación, si el adolescente no pasa adecuadamente este proceso puede desarrollar una desviación o psicopatología sexual, que provocará que no tenga una relación sana interpersonal con la persona del sexo opuesto.

Freud establecía que tanto la masturbación, el sexo oral, la homosexualidad como muchas otras manifestaciones comportamentales eran inmaduras.

Unas de las patologías que pueden surgir en esta etapa son:

  • Adicciones
  • Parafilias: zoofilia, necrofilia , ninfomanía, coprofilia, pedofilia, fetichismo, voyerismo, sadismo y masoquismo.
  • Bisexualidad, homosexualidad, transexualidad, travestismo.

 

  1. Etapa genital desde diferentes hipótesis.
  • Etapa genital desde el punto de vista de la Hipótesis estructural:

La organización de las pulsiones parciales está bajo el predominio de la zona genital. Se corresponde a la pubertad y adolescencia. La pulsión sexual, inicialmente autocritica y proveniente de zonas erógenas separadas, busca un nuevo objeto sexual y todas las pulsiones parciales actúan conjuntamente para obtenerlo. Organización que se alcanza plenamente en esta fase.

  • Etapa genital desde el punto de vista de la Hipótesis topográfica

En esta etapa se reactivan los problemas no resueltos, este hecho representa evolucionar desde un proceso de pensamiento primario, en el que predomina lo inconsciente, la confusión entre la fantasía y realidad y el pensamiento de tipo mágico, a un proceso de pensamiento secundario, caracterizado por el predominio de un pensamiento racional y abstracto y un lenguaje consciente.

  • Etapa genital desde el punto de vista de la Hipótesis económica

Las excitaciones provenientes del exterior y más precisamente del mundo de los adultos, juegan un papel de inducción, en particular en la fase llamada genital de la sexualidad infantil, en lo que se refiere a la economía del placer se afirma la idea de que la reposición imaginaria y el placer que de ella resulta corresponden a una propiedad “endógena” de la memoria y a las capacidades de ilusión de la psique humana.

  • Etapa genital desde el punto de vista de la Hipótesis dinámica:

El conflicto, expresión de la interacción y oposición de fuerzas, se desarrolla en función de los impulsos biológicos del ello (sexualidad y agresividad) y de las inhibiciones de origen social.

 

  1. ¿Cómo se puede evaluar terapéuticamente esta etapa?

El carácter genital es el ideal de Freud de un completo desarrollo. Se desarrolla si las fijaciones han sido evitadas o si han sido resueltas a través del psicoanálisis. Tal persona no tiene conflictos significativos preedípicos, disfruta una sexualidad satisfactoria y le interesa la satisfacción de la pareja de amor, evitando el narcisismo egoísta.

La energía sublimada está disponible para el trabajo, lo que produce gozo. Freud consideraba a la neurosis en esencia como una disfunción sexual debido al inherente conflicto entre las demandas biológicas y los requerimientos de la civilización, algún grado de conflicto neurótico es inevitable, pero puede ser minimizado a través de la aceptación de las necesidades sexuales. En la era post freudiana, el desempeño sexual y el goce son ampliamente aceptados como estándares a ser alcanzados.

En el adulto sano, tanto la satisfacción sexual directa como la sublimación indirecta de los impulsos sexuales ocurren llevando al famoso criterio de Freud de salud mental, esto es: “amor y trabajo”. Tal resultado ocurre si no hay graves fijaciones en el desarrollo o si las fijaciones son resueltas a través del tratamiento psicoanalítico.

Freud describió el psicoanálisis con la metáfora de la arqueología. El proceso analítico tarta de “excavar” el materias  primitivo “enterrado” por largo tiempo mediante la represión y traerlo a la superficie, a la consciencia, a fin de que pueda ser considerado con las destrezas de un yo más desarrollado. La fórmula de Freud para lograr la salud es: “donde está el ello, ahí estará el yo”

 

Referencias

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