Trastorno de personalidad antisocial

La característica esencial del TPA es un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás, que comienza en la infancia o el principio de la adolescencia y continúa en la edad adulta.

Este patrón también ha sido denominado psicopatía, sociopatía o trastorno disocial de la personalidad.

El trastorno disocial implica un patrón repetitivo y persistente de comportamiento en el que se violan los derechos básicos de los demás o las principales reglas o normas sociales apropiadas para la edad. Los comportamientos característicos específicos del trastorno disocial forman parte de una de estas cuatro categorías: agresión a la gente o los animales, destrucción de la propiedad, fraudes o hurtos, o violación grave de las normas.

Entre los principales factores de riesgo para el comportamiento antisocial se encuentran los asociados a las características personales y a las características contextuales con relación grupos de iguales. En todos los casos, la presencia combinada de estos dos tipos de factores tiende a aumentar el riesgo de forma más sinérgica que aditiva. Entre los factores individuales, se destacan, el temperamento, la impulsividad y los problemas de atención. El temperamento puede definirse como la base fisiológica para el desarrollo de la afectividad, expresividad y la regulación de los componentes de la personalidad, es decir, el carácter, la forma de ser y la forma de reaccionar de las personas, que presenta cierta estabilidad temporal aunque depende del contexto y de la socialización del individuo. Tales aspectos justifican su papel central en el desarrollo social y personal del individuo, así como en su ajuste psicológico futuro (Lengua y Kovacs, 2005, citado por Cifuentes 2011).

Síntomas y trastornos asociados.

Frecuentemente carecen de empatía y tienden a ser insensibles, cínicos y a menospreciar los sentimientos, derechos y penalidades de los demás. Pueden llegar a ser engreídos, arrogantes,  excesivamente tercos, autosuficientes o fanfarrones.

También pueden ser irresponsables, explotadores en sus relaciones sexuales, tener una historia de muchos acompañantes sexuales y no haber tenido nunca una relación monógama duradera.

Los sujetos con TPA tienen más probabilidades que la población general de morir prematuramente por causas violentas (p. ej., suicidio, accidentes y homicidios).

Las probabilidades de desarrollar un TPA en la vida adulta aumentan si el sujeto presenta un trastorno temprano disocial (antes de los 10 años) y un trastorno por déficit de atención con hiperactividad asociado.

El maltrato o el abandono en la infancia, el comportamiento inestable o variable de los padres o la inconsistencia en la disciplina por parte de los padres aumentan las probabilidades de que un trastorno disocial evolucione hasta un TPA.

Síntomas dependientes de la cultura, la edad y el sexo.

El TPA está asociado a un bajo status socioeconómico y al medio urbano. Ha llamado la atención que, a veces, el diagnóstico puede ser aplicado erróneamente a sujetos de un medio en el que un comportamiento del tipo antisocial forma parte de una estrategia protectora de supervivencia.

Por definición, la personalidad antisocial no se puede diagnosticar antes de los 18 años. El TPA es mucho más frecuente en los varones que en las mujeres.

Prevalencia.

La prevalencia total del TPA en las muestras de población general es aproximadamente del 3 % en los varones y del 1 % en las mujeres. Las estimaciones de la prevalencia en poblaciones clínicas han variado entre el 3 y el 30 %, dependiendo de las características predominantes de las muestras.

En lugares de tratamiento de abuso de sustancias, en la cárcel o en el marco forense, se han encontrado cifras de prevalencia incluso más elevadas.

Curso.

El TPA tiene un curso crónico, pero puede hacerse menos manifiesto o remitir a medida que el sujeto se va haciendo mayor, especialmente hacia la cuarta década de la vida. Si bien esta remisión suele ser más clara por lo que respecta a involucrarse en comportamientos delictivos, es probable que se produzca un descenso en el espectro completo de comportamientos antisociales y de consumo de sustancias.

Patrón familiar.

El TPA es más frecuente en los familiares de primer grado de quienes tienen el trastorno que en la población general. El riesgo de los parientes biológicos de las mujeres con el trastorno tiende a ser superior al riesgo de los parientes biológicos de los varones con el trastorno. Los parientes biológicos de las personas con este trastorno también tienen un mayor riesgo de presentar trastorno de somatización y trastornos relacionados con sustancias.

Los estudios de adopción indican que tanto los factores genéticos como los ambientales contribuyen al riesgo para este grupo de trastornos. Los hijos adoptivos y los biológicos de padres con TPA tienen un riesgo elevado de presentar  el trastorno, trastorno de somatización y trastornos relacionados con sustancias.

Diagnóstico diferencial.

El diagnóstico del TPA no se establece en sujetos cuya edad sea menor de 18 años y sólo se establece si hay historia de algunos síntomas de trastorno disocial antes de los 15 años. En las personas mayores de 18 años sólo se realiza el diagnóstico de trastorno disocial si no se cumplen los criterios para el TPA.

Cuando el TPA en un adulto está asociado a un trastorno relacionado con sustancias, no se establece el diagnóstico del TPA a no ser que los signos también hayan aparecido en la infancia y hayan continuado hasta la edad adulta.

El comportamiento antisocial que sólo aparece en el transcurso de una esquizofrenia o un episodio maníaco no debe diagnosticarse como TPA.

El TPA se ha de diferenciar del comportamiento delictivo llevado a cabo para obtener un beneficio, que no va acompañado de los rasgos característicos de este trastorno.

Criterios para el diagnóstico del Trastorno antisocial de la personalidad, según el CIE- 10

  1. A.    Un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que se presenta desde la edad de 15 años, como lo indican tres (o más) de los siguientes ítems:
  1. Fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son motivo de detención.
  2. Deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer.
  3. Impulsividad o incapacidad para planificar el futuro.
  4. Irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresiones.
  5. Despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás.
  6. Irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas.
  7. Falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros.

B. El sujeto tiene al menos 18 años.

C. Existen pruebas de un trastorno disocial que comienza antes de la edad de 15 años.

D. El comportamiento antisocial no aparece exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia o un episodio maníaco.

Tratamiento para el TPA

Se han encontrado dos estudios con datos empíricos respecto a los posibles tratamientos del TPA. Por un lado, el trabajo de Davidson y Tyrer (1996) ya citado, en el que algunos de sus 12 casos clínicos de pacientes psiquiátricos ambulatorios habían sido diagnosticados de TPA, y en el que el tratamiento con terapia cognitiva breve inspirada en la terapia dialéctica de Linehan daba resultados positivos, aunque no había ningún tipo de control o de comparación. (Citado por Quiroga & Errasti, 2001)

Por otro lado, Dolan (1998) expone una terapia ecléctica denominada «terapia de comunidad terapéutica», que fue satisfactoria en un amplio grupo de 137 pacientes psiquiátricos, internos y ambulatorios, con problemas legales y enviados a un hospital psiquiátrico para su tratamiento. La terapia no fue contrastada con ningún grupo de control ni de comparación, aunque se modificaron algunas conductas problemáticas de estos pacientes. (Citado por Quiroga & Errasti, 2001)

 

Conclusión

Los trastornos de la personalidad envuelven muchas características que solemos usar para clasificar a una persona según los síntomas que presente, aunque no todas las personas son exactas a un determinado perfil, nuestro pensamiento abstracto y el conocimiento del área de estudio nos permitirán llegar a un diagnóstico.

Parte de los retos al ser estudiante de psicología es saber aplicar de manera adecuada mis conocimientos, habilidades y ética durante formación profesional, a través de ejercicios como este, puedo observar que no es una tarea sencilla, pues cada detalle es determinante, pero también me doy cuenta de que gracias a estas exigencias puedo obtener un mejor aprendizaje, utilizando la memoria y comprensión.

La psicopatología es una de las bases de la carrera de psicología y nos brindará herramientas para nuestro futuro laboral, tener estos conocimientos y la calidad de los mismos harán la diferencia respecto a otros egresados; en lo personal me agrado la película y el análisis de cada uno de los personajes, su entorno, emociones y motivaciones, el ver a la persona y no solo a la enfermedad , me permiten comprender que un diagnóstico se forma con un todo, que nos da desde la raíz de un trastorno y hasta nos puede ayudar a prevenir conductas futuras de los sujetos.

Referencias

 Aliño, J. &  Miyar, M. (2002). DSM-IV: Brevario: criterios diagnósticos. [En línea]. Masson: España.

John Jairo Cifuentes González. (2011). Perfil cognitivo y psicopatológico asociados a la conducta antisocial. International Journal of Psychological Research, 4(1), pp 58-69. Recuperado el 29 de febrero de 2012 de la          URL:ttp://web.ebscohost.com/ehost/pdfviewer/pdfviewer?sid=3a6cde4e-78ad-4b1a-9af7-ba436081fad7%40sessionmgr15&vid=5&hid=105

Lapidus, J. (2005). La mentira infantil. En Universidad de Belgrado.[Tesina online]. Recuperado el 28 de febrero de 2012 de la URL: http://www.ub.edu.ar/investigaciones/tesinas/163_lapidus.pdf

Trastornos de la personalidad. (s.f.). En psicomed.net. Recuperado el 29 de febrero de 2012 de la URL: http://personal.telefonica.terra.es/web/psico/dsmiv/dsmiv16.html#f60.2

Trastornos de la personalidad. (s.f.). Recuperado el 29 de febrero de 2012 de la URL: http://148.228.156.172/DSMIV/DSMIV/TPERSON.PDF

Quiroga, E. & Errasti, J. (2001). Tratamientos psicológicos eficaces para los trastornos de personalidad. [En línea]. Psicothema, Vol. 13, nº 3, pp. 393-406.